Mostrando entradas con la etiqueta Página 3. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Página 3. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de enero de 2019

Artesanías en Quito


Artesanías en Quito

Una parte inevitable de tus vacaciones, y que para algunos puede llenarte de nervios, es el momento de comprar recuerdos de tu viaje: algo para la suegra, regalos para los colegas, ese suvenir especial para colgar en la sala que con buen gusto diga a todos “estuve en Quito”.
Pero más que un dolor de cabeza, ir de compras en Quito te da la oportunidad de descubrir nuevas partes de la ciudad, aprender sobre la cultura y llevarte a casa algo del patrimonio ecuatoriano, a medida que llegas a conocer a algunos de los personajes que le dan al casco histórico una personalidad tan inolvidable.
Hay productos que no puedes dejar el país sin comprar. El chocolate es uno de ellos, ya sea por las mundialmente galardonadas barras de Pacari (prueba la variedad con sal marina) o las deliciosas trufas de Chez Tiff.
Artesanías hechas a mano son esenciales, y en los mercados del Centro Histórico podrás conocer a sus creadores y descubrir las historias detrás de cada artículo. Además, tendrás la oportunidad de apoyar a los artistas locales y obtener una nueva visión de la cultura mediante la compra de sus productos en pequeñas galerías como Sirka, en el barrio de San Marcos.
La religión es prominente en la cultura quiteña, y ello tiene una fuerte influencia en los artículos de arte y los recuerdos que puedas llevar a casa. Podrías adquirir medicinas caseras y vino preparado por las monjas de claustro en el Carmen Alto o Santa Catalina, o hermosas velas en forma de ramos de flores tropicales de La Vela Mágica, en la Calle Flores.




     Chez Tiff – Calle la Ronda

Ecuador tiene una historia bien documentada como productor de granos de cacao de clase mundial (entre los mejores del mundo), y ¡mientras estás en el país, realmente no hay excusa para no visitar una plantación para ver de dónde nace este manjar de los dioses!
Mientras gran parte de la producción del país se inclina hacia lo tradicional, los chocolates caseros de Chez Tiff son inspirados, creativos y divertidos. Las trufas son el plato principal: fabulosas “bolas” Willy Wonka teñidas de varios colores con maracuyá o el licor local, Pájaro Azul.

Las pequeñas esferas vienen espolvoreadas con ingredientes tradicionales como la quinua tostada o el polvo de cacao. Incluso puedes comprar trufas en una caja comestible, hecha de delicioso chocolate, o en forma de figuras emblemáticas como cucuruchos o cholas y elegantes indígenas.
·      
     Pacari – Venezuela y Espejo

La marca premium de chocolate orgánico Pacari ha ganado premios internacionales y ha hecho su misión traer productos ecuatorianos orgánicos al mundo.
La marca pionera cuenta con una amplia gama de opciones y sabores en sus tiendas emblemáticas, con cacao de todo el país, combinado con ingredientes inesperados como la sal marina, el ají (chile) o los pétalos de rosa.
Su empaquetado elegante, con la opción de comprar conjuntos de varias barras de distintos sabores, en cajas de madera, son el regalo ideal.


En las tiendas de Pacari, los expertos están a tu disposición para guiarte, con deliciosas catas de chocolate, lo que te permitirá descubrir exactamente la combinación de sabores que te vuelven loco.


Tienda El Quinde – VeTnezuela y Espejo

Diagonal a Pacari, está El Quinde, la tienda de Quito Turismo que se dedica a mostrar artesanías locales para la venta.
Aquí encontrarás productos de alta calidad, social y ambientalmente responsables, a precios de comercio justo, inspirados en el rico patrimonio cultural y tradiciones de la ciudad, así como su entorno natural y su legado artístico tanto tradicional como moderno.
La cultura precolombina también ha tenido gran influencia en las artesanías de hoy, incluyendo esculturas de plata y joyas que representan leyendas folclóricas.

Madera Noble, Calle Junín

Ubicado en San Marcos, el barrio más bohemio del Centro Histórico, Madera Noble ofrece una oportunidad única para conocer al carpintero local José Barrera y conversar no sólo sobre su arte, sino sobre los cambios que ha sentido la ciudad en las décadas que ha mantenido su tienda en el lugar.
Aquí puedes comprar artesanías de madera únicas, desde tableros y piezas de ajedrez hasta cajas para joyas e iconos religiosos; incluso puedes restaurar piezas antiguas de madera.
Situado justo al frente de la encantadora Plaza San Marcos, la tienda puede marcar el inicio de una pequeña ruta por este hermoso barrio, donde encontrarás museos históricos y de arte, galerías, restaurantes y eclécticos bares.

Tianguez, Plaza San Francisco

Tianguez, una palabra precolombina que designaba una especie de mercado en lengua náhuatl, se encuentra en toda la plaza de Casa Gangotena.
Parte mercado, parte museo, parte restaurante, este es un excelente lugar para conocer algunos de los emblemas artísticos y de artesanía de las culturas nativas.
Practicando un comercio justo, la tienda apoya a las comunidades rurales y urbanas, al igual que las pequeñas empresas locales, promoviendo la revitalización cultural y buscando proteger el patrimonio histórico del Ecuador.

El Museo Mindalae, en el mismo complejo, celebra la artesanía ecuatoriana a través de los siglos y, sobre todo, su sostenibilidad.




Rosario Incarnación – Simón Bolívar y Cuenca

Solo tienes que caminar menos de una cuadra desde Casa Gangotena para descubrir uno de los oficios más fascinante e idiosincrásico de Quito.
Mientras que la mayor parte del comercio de Rosario Encarnación es vender y pintar iconos y estatuas religiosas, la mayor parte de ellas destinada a iglesias, la dueña tiene otra habilidad debajo de la manga.
Además, de retocar figuras de madera, Rosario puede hacer lo mismo para los seres humanos: ¡aquella con gran tino cicatrices y manchas, incluso en las caras de la gente!
Mientras que los resultados no pueden ser permanentes, el procedimiento es mucho más barato y seguro que cualquier otro tratamiento, y es un ejemplo vivo de la inventiva y arte del quiteño.

Centro Cultural Metropolitano – García Moreno y Espejo

Si la exploración de estas extensas exhibiciones culturales e históricas del Centro Cultural Metropolitano despierta un interés más profundo en el patrimonio y los secretos de Ecuador (que seguramente lo hará, especialmente luego de visitar el museo de cera Alberto Mena Caamaño), dirígete a la librería.

Aquí podrás llenar tus arcas de todo tipo de libros, desde tomos de mesa llenos de imágenes a guías de referencia, para mejor conocer la historia y costumbres del país.




Carmen Alto – García Moreno y Rocafuerte

Para muchos, la atracción del casco histórico de Quito es su increíble concentración de iglesias y edificios religiosos, y el inusual fervor demostrado por sus feligreses.
No puede haber recorrido religioso sin hacer escala en el convento de Carmen Alto, un claustro que funciona desde el siglo XVII. Aparte de la iglesia y el museo, la tienda del claustro vende artículos religiosas, incluyendo cruces artesanales, rosarios, velas e íconos.

La Vela Mágica – Pereira y Montúfar

Con tantas ceremonias religiosas que durante el año se celebran en el casco histórico de Quito, hay, sin duda, una gran demanda para velas, de todas las formas, tamaños y colores imaginables.
La Vela Mágica llega a producir alrededor de 300 velas al día durante la temporada alta de Semana Santa y Navidad.
Con más de tres décadas de experiencia, sus dueños nos cuentan que las velas que mejor se venden son las delgadas, en distintos colores, aunque las elaboradas creaciones que imitan flores, los hermosos “cirios”, son también populares, añadiendo una excentricidad barroca a cualquier presentación.

Mercado San Francisco – Rocafuerte y Chimborazo

El mercado de San Francisco, fundado en 1893, fue el primer mercado oficial de Quito (algo lo declara con orgullo a la entrada) y continúa desempeñando hoy un papel importante en la vida cotidiana de la gente.
Aquí, los lugareños compran sus frutas, verduras, carne y huevos, pero para los visitantes, es quizás la sección de medicina ancestral, en la parte posterior a la derecha del complejo, la que más intriga.

En quioscos llenos de hierbas frescas encontrarás tratamientos tradicionales para una letanía de dolencias: lociones y pociones para la angustia, polvo para la ansiedad, e incluso mini rituales de limpieza con plantas locales para limpiar la mala energía.




Humberto Silva – La Ronda

Es todo un ícono de la calle más emblemática del casco histórico de Quito: don Manuel Humberto Silva llegó a La Ronda hace más de seis décadas, a los veinte años.
Este antiguo ferroviario de la provincia de Chimborazo heredó un conjunto de herramientas de su fallecido padre y comenzó a perfeccionar su artesanía con estaño.
Algunas de las herramientas con las que trabaja están en exhibición en el taller, mientras que su preciado soldador lo mantiene en casa.
Con éstos, crea juguetes encantadores: objetos del hogar para las manos más pequeñas. Hay hornos en miniatura, neveras, botellas de leche y parrillas, diminutos abrevaderos y jarrones.

Heladería Dulce Placer – La Ronda

Si bien no es una tienda de souvenires, Dulce Placer es un elemento esencial de la experiencia en La Ronda.



En la planta superior de una de las clásicas “casas” de esta calle icónica, encontrarás una heladería deliciosa, y no como las otras, se trata de una empresa familiar que produce más de 550 sabores naturales.


Calle Cuenca

Si estás con niños, o si en casa alguien espera un regalo de tu viaje, no busques más allá de la calle Cuenca.
Repleta de disfraces y tiendas con juguetes de fiestas a precios módicos, encontrarás todo tipo de superhéroes, monstruos y trajes de princesa.
Pelucas, máscaras, capas y los accesorios idóneos para toda diversión, que además vienen en tamaños de adulto.
La obsesión de Quito con los disfraz tiene sus raíces en sus fiestas religiosas y nacionales, donde todos, desde bebés hasta abuelos, se visten de algo extraordinario.

Sirka – Calle Junín

Bautizado como un lugar para encontrarse entre amigos y beber una buena pinta de cerveza artesanal, Sirka no es solo un pub, sino también una galería

Ubicado en una de las calles más bohemias (y pintorescas) de la ciudad, el acogedor Sirka muestra artistas y fotógrafos locales en exposiciones cuidadosamente curadas, que cambian regularmente, con piezas de arte disponibles a precios razonables.




Mercado Plaza Arenas – Luis Vargas Torres

Es muy probable que en el mercado de Plaza Arenas te toparás con algo que nunca hubieras pensado que querías o que te resultara necesario.
Este mercado oculto se especializa en ropa de segunda mano, herramientas, retazos y todo un poco; una mezcla ecléctica donde habrá desde chaquetas de lentejuelas a patines, muletas, guitarras eléctricas y pilas de libros, revistas y vinilos añejos. 
Tal vez, encontrarás antigüedades como un televisor fabricado en la década de 1990, o anticuadas manillas de puerta para adornar la entrada de tu casa como algo que viste en una película de la época de tu abuela.

Al igual que cualquier mercado que se precie en Ecuador, Plaza Arenas tiene su propia fuente de soda con jugos, una capilla, una peluquería, una costurera y soldador.




Mercado Artesanal


Mercado Artesanal

Hay algo especial en las manos de los ecuatorianos. Cierta fijación en los detalles, la habilidad, el amor y el empeño que le ponen al oficio con los dedos son elementos que cruzan cada pasillo del Mercado Artesanal de La Mariscal.
Ubicado en el centro-norte de Quito, el Mercado es una parada obligatoria en cualquier visita a la ciudad capital.
Inaugurado en el 2000, el establecimiento se ha convertido en uno de los principales destinos para los turistas, que principalmente van en busca de ponchos,  chales y bufandas hechas de lana de alpaca, camisas tejidas o los clásicos pequeños souvenires de recuerdo.


A los visitantes también les encanta llevar consigo el café artesanal o el chocolate ecuatoriano. Otro de los favoritos, son las pinturas con  paisajes del país.
Según cifras de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión de Destino Turístico, casi 630 mil turistas llegaron a Quito en el año 2016. Con un promedio de 100 locales, el Mercado Artesanal La Mariscal ofrece gran variedad de artesanías y souvenires.
El Mercado Artesanal “La Mariscal” es un referente turístico de Quito y del país.  Todos los días los artesanos mantienen vivas las costumbres y tradiciones ancestrales a través de sus productos. Los vivos colores de los tejidos y prendas bordadas; tapices y pinturas; finos diseños de joyas en plata; instrumentos musicales; entre otros, hacen que  el visitante encuentre una infinidad de productos elaborados a mano y con materias primas que aún se preparan utilizando técnicas ancestrales.
Raphael Damasceno, extranjero que vive en Quito, señala: “Me gusta el Mercado Artesanal de Quito. Podría decirse que es una versión pequeña del Mercado de Otavalo. Como extranjero, puedo decir que apreciamos las cosas hechas a mano en la era post-industrial, donde todo está hecho por máquinas. Algunas de las cosas que más me gustan son las ropas coloridas; las pinturas en plumas de pájaro, son simplemente impresionantes; y es un gran lugar para comprar recuerdos. Además, el comerciante siempre es muy complaciente y siempre dispuesto a ofrecer una rebaja.”


“El arte no tiene precio”
Estela y Moisés son propietarios de un local de pinturas que ellos elaboran. Los precios de las obras varían, dependiendo del material y la técnica pero como dijo Estela, “el arte no tiene precio”. Ambos tienen su espacio en el Mercado desde que abrió puertas. Antes de tener su local, Estela relató cómo tenían que vender en las calles, hasta que el Municipio los reubicó cuando creó el espacio de locales. “Tenemos un lugar donde ya no nos coge la lluvia, donde ya no tenemos que estar corriendo porque nos cogen los policías metropolitanos a pesar de que teníamos permiso. Aquí nos reubicaron muy bien”, expresó la artesana.
Las blusas decoradas con motivos andinos son las más demandadas en este espacio, ya que son bordadas a mano. Luego siguen las bufandas y los adornos elaborados en tagua, madera y más. En este año, los precios son módicos, reiteran los vendedores. Además hay promociones. Por ejemplo, se encuentran blusas desde los USD 8 en adelante. Los vestidos salen en USD 18. Los compradores, también, tienen la opción de regatear o pedir un descuento.

En la voz de los vendedores y propietarios

“Los turistas buscan algo innovador. Diariamente salen las cobijas, los chales, todo lo relacionado con la lana de alpaca, porque ellos no tienen esa materia prima”, relató Fernando Sánchez, de 25 años, propietario de dos locales en el Mercado. Sánchez explicó que los chocolates y café artesanales también están muy de moda entre los turistas.
Muchas de las artesanías del Mercado llegan desde Otavalo, explicó por su parte Luis Remache, de 52 años, también propietario. En su caso, los turistas que llegan a su local van en busca de “los recuerditos pequeñitos, todo lo que son trabajaos manuales, artesanales”.
En el Mercado Artesanal también se puede encontrar bisutería, adornos para el hogar y más. Tania Flores, otra comerciante, indicó que las ventas no están como las del 2015. “El año anterior había mayor cantidad de ventas. Hoy está normal”. Pese a esto, dijo que mantienen los locales abiertos y disponibles para los usuarios. En el local de Flores hay objetos como aretes desde los USD 3 hasta adornos de madera en los USD 25. Hay para todos los gustos y precios, acotó. Este mercado artesanal está abierto desde las 09:00 hasta las 20:00. Así que "si todavía no ha comprado su presente puede acercarse a este espacio y adquirir uno. Aún está a tiempo", reiteraron los comerciantes.



Desde sombreros panamá y esculturas de madera hasta instrumentos musicales y artículos tejidos a mano, este mercado vibrante ofrece una amplia gama de artesanías y souvenires ecuatorianos. Observar artesanías interesantes y mirar a los artesanos trabajar mientras recorre los puestos del Mercado Artesanal La Mariscal. Aquí se puede comprar de todo: desde ropa y joyas hasta obras de arte, juguetes y textiles. Más de 100 artesanos ejercen su oficio en el activo Mercado Artesanal La Mariscal, uno de los mejores mercados de artesanías y souvenires de Quito.


Al entrar en el mercado, podrás percibir una gran variedad de objetos coloridos, sonidos y aromas, que te harán sentir bienvenido. Pasea entre los puestos y escucha a los persistentes vendedores que tratan de incitarte a comprar sus mercancías. Siente los aromas del cacao y de los granos de café que impregnan el aire. Déjate deslumbrar por la gama de colores típicos de un mercado andino.

Encuentra joyas, como pulseras de estilo bohemio, anillos y collares de plata, además de artículos de piel y cerámica. Echa un vistazo a las mantas, los ponchos, las bufandas y los suéteres de lana de llama y alpaca. Compra sombreros panamá, juguetes de madera hechos a mano e instrumentos musicales. Aquí, debes regatear el precio de todos los artículos. Así que conversa con los vendedores para conseguir un precio más bajo.

Ubicado en la animada zona de Mariscal, el Mercado Artesanal La Mariscal está a unos 10 minutos en auto del centro histórico de Quito. Los camiones públicos paran cerca del mercado y lo conectan con las principales zonas turísticas de Quito. Mientras estés aquí, no te pierdas otras atracciones de Mariscal. Relájate en el frondoso parque El Ejido, donde periódicamente se llevan a cabo exhibiciones de arte al aire libre. Además, conoce la vida nocturna de la Plaza Foch.


El mercado está abierto todos los días, y la entrada es gratuita. Es una gran oportunidad para comprar souvenires si no tienes tiempo para visitar el histórico mercado de Otavalo, que se encuentra a 2 horas en auto al norte de Quito.


Los turistas nacionales y extranjeros encuentran en este mercado artesanías para todos los gustos y a cómodos precios, dice Marco Quishpe, presidente del Mercado Artesanal, al asegurar que los tejidos, bordados, sombreros, bolsos de cuero y joyas de plata, son entre otras, las artesanías que más demanda tienen. Diariamente llegan al mercado unas 1500 personas; mientras que en épocas altas como agosto-diciembre, se superan las 2000 visitas  diarias.
Según Mayra Aguilar, comerciante, los clientes han optado por las blusas con material delgado por el clima de la ciudad y porque son de calidad y a precios justos. “Hay que aprovechar los últimos días para comercializar el producto. Al momento, las ventas son normales”.

Los vivos colores de los tejidos y prendas bordadas, tapices y pinturas, contrastan en este mercado con los maravillosos y finos diseños de joyas en plata, con las bisuterías, muchas de ellas elaboradas con semillas, especialmente traídas de la Amazonía ecuatoriana y con instrumentos musicales como quenas, rondadores, ocarinas.

Marco Quishpe recuerda que antes los artesanos vendían sus productos en la avenida Amazonas y calles aledañas del sector de La Mariscal, pero que luego el Municipio quiteño realizó un censo para verificar cuántos artesanos eran y construyó el Mercado Artesanal “La Mariscal”, para reubicarlos y brindar así una mejor imagen y servicio a los visitantes. El centro artesanal fue inaugurado el 12 de mayo del 2000.


Cuatro años más tarde (2004) sucedió lo inesperado: un incendio casi consume la totalidad del mercado, pero fue reconstruido inmediatamente ya que en ese año, Quito fue sede del evento Miss Universo y recibió a 81 reinas de belleza de todo el mundo. “Este desastre se convirtió en una gran oportunidad para nosotros ya que trascendimos a escala nacional e internacional, pues todos los medios de comunicación realizaron reportajes de lo ocurrido y de cómo avanzaba la reconstrucción”, dijo Maricel Romo, cofundadora del Mercado Artesanal.


Don Marco es orfebre, y cuenta que su afición viene de familia. Primero fue su abuelo y luego su padre quienes trabajaron en la platería. Él empezó en esta hermosa profesión a los 15 años y es hijo de uno de los fundadores del Mercado Artesanal. “Los turistas especialmente los europeos y los estadounidenses aprecian mucho el trabajo hecho a mano, les encanta”, agrega.
Así, cada artesano cuenta su historia y su dedicación por mantener vivas las costumbres y tradiciones ancestrales a través de sus productos, y saben que son parte fundamental a la hora de hablar del potencial turístico que tiene el Ecuador para compartir con nuestros compatriotas y con el mundo entero.

Foro